Hoy se celebra el centenario de la fundación de la Legión por decreto del Rey Alfonso XIII. Se celebra, pero poquito. Yo diría que lo mínimo, con un acto que presidirá el Rey Felipe VI como comandante supremo de las Fuerzas Armadas en el campamento «Álvarez de Sotomayor» de Viator (Almería).

Me imagino lo que en cualquier otro país con unas Fuerzas Armadas tan democráticas como las nuestras hubieran organizado al cumplirse los cien años de una de sus unidades más legendarias, heroicas, singulares, con tantos servicios prestados a la nación.

Aquí, por el contrario, parece que todo lo que suena a Legión es facha; de ahí que no haya habido precisamente entusiasmo en el Gobierno ni en el Ministerio de Defensa a la hora de organizar unos actos que deberían haberse prodigado a lo largo del tiempo y por todo el territorio de la nación, para devolver al menos a la Legión lo mucho que ha hecho, que hace y que seguirá haciendo por España.

No me consta, pero me lo huelo. En la secreta hoja de ruta que la coalición social-comunista del Gobierno tiene para acabar con todo lo que hasta ahora entendíamos por la España democrática salida de la Constitución de 1978, y que nos ha traído los años de mayor prosperidad, debe de haber un apartado que determine que debe relegarse al mínimo el papel de las Fuerzas Armadas dentro de la vida de la nación.

Últimamente, el Covid les ha venido de perlas a estos efectos. Argumentando las actuales circunstancias de emergencia sanitaria, los actos del Día de las Fuerzas Armadas que celebrarse suelen en mayo, en torno a la fiesta del Santo Rey Fernando III, fueron reducidos al mínimo.

Y, por supuesto, suprimido el tradicional desfile de esa fecha. Como ya se ha anunciado que, argumentando los mismos socorridos argumentos, no habrá desfile alguno el próximo 12 de octubre, día de la Fiesta Nacional, de la exaltación de los valores patrios que en tan buena parte representan los Ejércitos, la Armada y la Guardia Civil.

En este clima, ¿cómo quieren que el Gobierno vaya a conmemorar nada de la Legión, si la Legión es facha? Parece que les fastidia la simpatía popular que desde hace cien años despierta el que con el teniente coronel Millán Astray comenzó como Tercio de Extranjeros, y que es hoy una de las unidades de élite más avanzadas y preparadas de nuestras Fuerzas Armadas.

La Legión, el intransferible espíritu de la Legión, representa precisamente muchos de los valores que se quieren destruir y borrar de España. No están los tiempos para exaltar el significado del sacrificio, de la entrega, de la disciplina, de la obediencia, del espíritu del honor, comunes a las Fuerzas Armadas y especialmente distintivos en la Legión.

Parece que fastidia cuando en un acto castrense público en el que participan diversas unidades, es la Legión, con la Guardia Civil, la unidad más aplaudida. ¿Qué se aplaude? Pues toda la España, toda la historia de entrega a la Patria de la Legión y de los caballeros del chapiri que la integran. ¿Caballeros? ¿Pero habrá algo más rancio que la caballerosidad? Eso ya no se lleva.

Y parece, además, que, lejos de celebrar sus gloriosos primeros 100 años, se quiere borrar la historia de la Legión, la valentía de sus caballeros, la entrega hasta la extenuación de sus Tercios. Se quiere olvidar la sangre que derramó en las guerras coloniales de Marruecos y, por qué no decirlo, en la guerra de España.

Hablando de sus legionarios, Millán Astray escribía: «He procurado seguir el camino del amor a Dios, el del culto a la Patria, al honor, al valor, a la cortesía, al espíritu de sacrificio, a la caridad, al perdón, al trabajo y la libertad con justicia, o sea, el camino de los caballeros». «Con razón o sin ella», les fastidia que la Legión sea esa escuela de patriotismo y de servicio de España.

No salvan ni la cabra.

Antonio Burgos ( ABC )