1947, ÉXODO EN EUROPA

En los primeros meses de 1947, 10.000 mujeres británicas abandonaron sus empleos en el servicio público de transportes. Los soldados estaban de vuelta. Y oficiales nazis huidos buscaban refugio en Suecia o Noruega. En Argentina, Perónencargó reclutar a 1.000 personas con formación superior y sangre aria. Al poco, recibió a los agraciados con los brazos abiertos y sus pasaportes falsos. En Italia acababa de fundarse el primer partido fascista de posguerra: Movimiento Social Italiano.

El 19 de enero se celebran elecciones en Polonia: a medio millón de personas, acusadas de nazis o actividades anticomunistas, se les impide votar. Stalin no pensaba marcharse. Polonia ha vuelto a perder. Por su parte, los judíos húngaros hacinados en centros de refugiados alemanes tienen dos opciones: Palestina o su país, que ya no lo es. En junio, un corresponsal informa desde Budapest que el Gobierno “va aplastando poco a poco a la clase media hacia un estilo de vida proletario”. Se multiplican las listas negras. Muchos inocentes -e infelices- son perseguidos por segunda vez. En las calles suenan marchas soviéticas. En Berlín, en el cuarto piso del cuartel general de la Gestapo esperan más de ocho millones de folios. “Lo que caracteriza nuestro tiempo son las ruinas”, escribe un autor alemán.

El 18 de febrero los ingleses entregan el futuro de Palestina a la ONU. A los dos días reconocen la independencia de la India. No hay acuerdo entre hindúes y musulmanes. El último virrey, Lord Mounbatten, decide partir el territorio en dos: India y Pakistán. En Ismailia (Egipto), el joven insatisfecho Hassan al-Banna hace una lista con todo lo que detesta: desde la emancipación de la mujer al baile y música extranjera. Funda los Hermanos Musulmanes. Los agrupados aprenden en seguida dos palabras: umma y yihad.

La periodista sueca Elisabeth Asbrink ha compuesto, mes a mes, un mosaico extraordinario del año del comienzo. En 1945 terminó la Guerra; en 1947 (edita Turner) empezó el resto del siglo y se tejió el orden y desorden de posguerra. Los británicos están al corriente del tráfico ilegal de refugiados. En abril interceptaron en el Mediterráneo ocho barcos con mil apátridas cada uno. De momento se les confina en Chipre. Hay cientos de miles de personas a la deriva por Europa. Los húngaros deciden arrestar a todo el que trate de cruzar la frontera sin la documentación en regla. En Alemania, 125.000 personas esperan viajar a Palestina. En El año en que todo empezó, Europa era éxodo.

Javier Redondo ( ElMundo )