23 DE MAYO, COMIENZA LA REBELIÓN

Plantear que continúe por un mes más el recorte de los derechos fundamentales de los españoles, cuando no existe ya una urgencia sanitaria que lo justifique, no sorprende en un sujeto de la calaña de Pedro Sánchez.

Abochorna tener por presidente a un elemento que ha conseguido un título de doctor haciendo trampas. Acongoja que el presidente de España sea un lacayo de Soros, con quien se apresuró a reunirse en secreto nada más llegar a la Moncloa para poner su gobierno al servicio de la agenda mundialista.

Repugna que el gobierno de España se sostenga gracias al apoyo de Bildu, los golpistas catalanes o el PNV, cuyo interés, no sólo es completamente ajeno al bien común de los españoles, sino que es contrario e incompatible al de la Nación española.

Asusta que nos gobiernen partidos que se entienden con la narcodictadura de Maduro y Delcy Rodríguez o colocan como altos cargos a conocidos comunistas, profesionales de la algarada y firmes partidarios del totalitarismo.

Indigna que preclaros inútiles, como la consorte de Pablo Iglesias, o Carmen Calvo, ocupen ministerios, que mientras el COVID19 se extendía por España, sólo se preocupaban de que las mujeres volviesen solas y borrachas a casa.

Enfurece la gestión sanitaria del gobierno, que antepuso la propaganda feminista a la salud pública, que no ha sido capaz de suministrar material de protección a nuestros sanitarios, organizar la prevención del contagio masivo poniendo en manos de la población mascarillas ni realizar test de detección y que ha abandonado a su suerte a miles de ancianos, muertos como perros en la soledad.

Irritan las corruptelas de compras de material sanitario a empresas de amiguetes. Es inaceptable que se ocupen de la gestión sanitaria y económica supuestos expertos, como Simón, que en realidad no son más que tiralevitas de partido.

Preocupa que en vez de ayudar al que desea trabajar se premie al gandul que aspira a vivir del cuento de una paguita. Espanta que se aplauda la irresponsabilidad de gastar lo que no se tiene, mientras se persigue al inversor y castiga al ahorrador.

Es increíble que se quiera seguir aumentando el gasto público en cambio climático cuando no hay fondos para cubrir el gasto social. Es insoportable contemplar como nos llevan a la ruina paralizando la actividad empresarial, agrediendo al sector turístico, siendo incapaces de pensar otra medida económica que no sea una subida confiscatoria de tributos, mientras mantienen el despilfarro público y crean una red clientelar de subsidiados agradecidos.

Asquea que el ministro del interior ponga a la Guardia Civil a vigilar las críticas contra el gobierno o mande a la Policía Nacional a controlar caceroladas y protestas cívicas mientras autoriza homenajes a etarras.

La lista de agravios de este gobierno de PSOE y Podemos contra el pueblo de España es interminable. Sólo la colusión oligárquica entre estos partidos y la plutocracia de los medios de comunicación explica que se sostenga un gobierno que se ha convertido en una amenaza mayor contra el bienestar de todos los españoles, que el propio coronavirus.

Por ello no se puede aceptar otra prorroga de los poderes omnímodos de este gobierno, una prorroga que impedirá el control con luz y taquígrafos de las Cortes de su actuación hasta el mes de septiembre.

El pueblo español debe rebelarse contra la falta de libertad, la ineptitud en la gestión sanitaria, el desastre económico, las aspiraciones totalitarias de Pablo Iglesias y la falta de escrúpulos de Pedro Sánchez.

Contra la tiranía todos debemos respaldar la convocatoria de VOX de este próximo sábado.

Mateo Requesens ( El Correo de España )