Hay que ver cómo cambian las cosas en 25 años.

José Manuel Ortega Lara  que estuvo secuestrado por ETA  en un zulo de Mondragón durante 532 días, hoy milita en VOX, sus secuestradores están fuera de la cárcel o a punto de salir ( salvo el  cruel Bolinaga que  falleció a causa de un cáncer) ,  Mayte Aizpurúa que trabajaba en el Diario EGIN y tuvo la ocurrencia de titular la noticia de su liberación con la frase “Ortega Lara regresa a la cárcel”, hoy es diputada nacional y socia de Pedro Sánchez,  y en algunos sectores políticos de la izquierda  está mal visto llamar asesinos a los miembros de ETA.

Si convirtiésemos estas palabras en una fotografía resultaría una imagen surrealista, pero así es la España de hoy, habitada por jóvenes desinformados, porque la gente que tiene entre 25 y 30 años no sabe de lo que estoy hablando y desconocen quiénes fueron esas víctimas y sus asesinos. Tampoco saben quién fue Miguel Ángel Blanco, al que un tal Txapote , que saldrá pronto de la cárcel, le descerrajo un tiro en la nuca como repuesta a la liberación del funcionario de prisiones.

Escribir sobre estos asuntos es una antigualla, porque las víctimas de ETA hace tiempo que dejaron de ser noticia y se convirtieron en gente molesta para el gobierno, que empeñado en echar más tierra sobre sus tumbas prefiere coleguear con los nuevos y las viejas de la antigua ETA.

El recuerdo de los muertos es distinto si fallecen por una circunstancia natural o asesinados or un terrorista o cualquier otro desalmado, y eso lo sabe la gente que les quiso y aún les duele esa memoria por mucho tiempo que haya pasado, pero nada justifica que nuestros gobernantes ensucien o borren el recuerdo de sus compañeros de partido que murieron a manos de quienes hoy pactan con ellos.

Hoy que es el aniversario de la liberación de Ortega Lara creo que es una buena ocasión para festejar el fracaso de quienes quisieron asesinarle, como hicieron con varíes cientos de ciudadanos hombres, mujeres, viejos y niños, y de recordar que la indecencia macha a los desmemoriados y a los oportunistas sin conciencia.

Frente al debate que se reaviva por parte de los oportunistas de la amnesia, conviene recordar que la presencia de Bildu en el parlamento es la consecuencia del voto de los ciudadanos que libremente les apoyaron en las elecciones.

Hasta ahí nada que objetar, pero la indignidad del gobierno está en pactar con ellos beneficios extraordinarios para los asesinos y blanquear una historia de terror de gente que sigue sin pedir perdón.

Diego Armario