No fue un encuentro entre presidentes en los aledaños de la OTAN. Tan sólo fue una postiza conversación, sin respuestas por parte de Joe Biden en el trayecto hacia la foto de familia de la Cumbre de la Alianza Atlántica que tuvo lugar en Bélgica.

De ello se han hecho eco los memes: cuentan las malas lenguas que, mientras Sánchez abordó a Biden y avanzó a su lado por el pasillo, durante 29 segundos, en el pinganillo de seguridad le indicaban los movimientos: “Ni caso al vendedor de mentiras, presidente.

Se ha colado por culpa de Kamala Harris a cambio del donativo de 6,5M de euros para la pobreza en Sudamérica. No conteste, es el hermano tonto de Zapatero”.

La fábrica de mentiras de Moncloa ha hablado de encuentro, cumbre, reunión… Nunca más lejos de la realidad y nunca más cerca del ridículo mundial. La torpeza de la diplomacia española no conoce límites para la vergüenza, el esperpento y la capacidad de ridículo.

Estamos ante un simple saludo informal. Hasta Estonia ha tenido mejor trato y reconocimiento que España; el comunismo dentro del Gobierno está haciendo mucho daño y genera un desprecio absoluto en todos ámbitos.

Aun sabiendo que las relaciones transatlánticas son de extraordinaria importancia para Washington, Joe Biden prefiere esperar a que en España haya un cambio de Gobierno efectivo. Hoy Washington tiene a España dentro del saco de los movimientos procomunistas financiados por Cuba, Venezuela y demás dictaduras bananeras. Joe Biden sabe que, cuando los tambores hablan, callan las leyes justas.

Tristemente, el ‘Doctor’ Sánchez ya ha conseguido que España sea el culo del mundo en diplomacia, imagen y peso político. En la política actual, Joe Biden se fía más de Marruecos que de la diplomacia española, basada en la mentira, la ignorancia, la chulería y el engaño permanente. Rodríguez Zapatero abrió la caja de los truenos con la sentada ante el paso de la bandera de los EE.UU.

Tal desprecio se completó con su foto familiar y “tres bultos negros junto a Michelle Lavaughn (Robinson, de soltera) y Barack Obama”, al decir de la prensa americana afín del día siguiente.

Si bien Moncloa ha intentado magnificar el falso encuentro aludiendo a la gran cantidad de temas que abordaron (recuerden que fueron 29 segundos), la  Casa Blanca ha publicado nota donde se habla de “encuentro casual” por el pasillo, camino a la foto oficial de familia.

A Iván Redondo se le ha caído el espantajo, el sombrajo y la venda. Otro fracaso más de nuestra diplomacia, muy apta para chistes y memes, pero nada eficaz para el día a día. Véase la labor de la ministra de Exteriores y sus reiterados fracasos.

Al escuchar al ‘Doctor’ que había “analizado” con Joe Biden varios puntos de importancia estratégica, enseguida pensé que no era posible ya que la rueda de prensa fue bastante más larga que los 29 segundos de la casual coincidencia. Según el falso ‘Doctor’ dio tiempo a hablar de los lazos militares entre España y EE.UU. De medidas contra la influencia de los batracios en el cambio climático.

De la ineptitud de Luis Enrique en el España-Suecia y el abucheo a Morata. De los tiburones que acechan a los Borbones. Del progresismo del aceite de oliva. De la carestía de la electricidad española. De la reposición de la serie “Águila Roja”. Del desenlace de “Servir y proteger”.

Del escándalo Belarra. Del proceso abierto por el exfiscal general, William Barr, contra Pablo Iglesias, Monedero y Errejón. De la guerra sorda de los hosteleros cántabros contra el desfasado y despreciado, Miguel Ángel Revilla. Del fraude matrimonial de Isabel II con Paquito “Natillas”.

Incluso el casual encuentro dio para algo más. Hablaron de la relación no consentida de Mohamed VI (Sidi Mohammed ben [el-] Hassan ben Mohammed ben Youssef [el] Alaoui) con González Laya. De las excelencias de las gallinas de Cafarnaúm para la fornicación con los patos silvestres.

De la crueldad de las urnas madrileñas con el socialismo y el comunismo de salón. De las desproporcionadas ayudas a los prostíbulos andaluces durante la presidencia de la ‘sultana’. De la incoherente colocación a dedo de la tal Gómez, alias ‘Begoño’. De la movilidad veraniega hacia las casas rurales. De la política migratoria con los Menas.

En fin, toda una política de Estado social-comunista. Nuestro falso ‘Doctor’ tenía que hablar, pero no llevaba programa porque el objetivo era la foto, nada más. Ya decía el jesuita, Vicente Gar Mar, que “Cuesta más responder con gracia y mansedumbre, que callar con desprecio.

El silencio es a veces una mala respuesta, además de muy  amarga”.

Jesús Salamanca Alonso ( El Correo de España )