A CHIQUI NO LE SALEN LAS CUENTAS

» Pasarse en un Presupuesto es fácil. Lo he dicho siempre, chiqui, son 1.200 millones, eso es poco, eso lo quitas o lo pones en una parte del Presupuesto».

Con «chiqui» se refería a una periodista, y la autora de la frase es María Jesús Montero, ministra de Hacienda, que hace catorce meses se puso flamenca para asegurar que 1.200 millones eran una fruslería sin importancia, al menos entonces, cuando a ella le venía bien calificar de minucia semejante cantidad para justificar el descuadre de su proyecto de Presupuestos, aquel que terminó en la papelera y dio lugar a las elecciones de abril, luego repetidas en noviembre.

Ahora, a Montero unas décimas de desviación en el déficit de Andalucía durante 2018, generadas en unos Presupuestos que ella misma realizó, le parecen intolerables y le han servido como excusa para intervenir las cuentas de la Junta, lo que viene a maniatar presupuestariamente al Gobierno del popular Moreno Bonilla.

Nada tuvieron que ver PP y Cs con el desvío de esos 800 millones de euros, achacables por entero a Susana Díaz como gestora o a María Jesús Montero como arquitecta de aquellas cuentas. Pero Bonilla ni pinchó ni cortó en ese desfase por el que ahora se castiga a los andaluces a depender del ronzal del sanchismo.

Es algo más que una «vendetta política», se trata de una obra maestra del «sadismo político», pues resulta que el verdugo («verduga», en este caso, que si no se enfada Carmen Calvo) que aplica el castigo en espalda ajena es quien cometió el pecado que perjudica ahora a todos los andaluces.

En esto de causar tormento a los andaluces, el PSOE es un auténtico maestro, como acabamos de comprobar en la sentencia de los ERE fraudulentos por la que se ha condenado a prisión o inhabilitación a la cúpula del régimen socialista, autora o consentidora de un enorme desfalco de casi 700 millones de euros de dinero público que debiera haber aliviado el sufrimiento de los parados. Será muy difícil recuperar la mayor parte de esa cordillera de billetes defraudada. Pero bien mirado, ese dinero podría compensar el estropicio que Montero ocasionó a los andaluces en 2018.

«Pasarse en un Presupuesto es fácil, chiqui…», dijo la ministra a la periodista a la que no le salían las cuentas. Que se lo digan a Montero, que no hay manera de que haga uno bien.

Álvaro Martínez ( ABC )