¿ A DÓNDE VA EL PSOE ?

¿Se reconocen en el actual PSOE los viejos socialistas? Creo que no. El partido ha perdido sus esencias y prefiere deslizarse por el terreno identitario y dejarse llevar por una fascinación hacia el nacionalismo no español.

En realidad, con Sánchez al frente, el socialismo es más una maquinaria para ganar poder que una expresión política en busca del bien común.

La última perla la ha puesto Eneko Andueza, secretario general de los socialistas guipuzcoanos: en su afán por justificar lo injustificable, ya ve naciones por todas partes, más incluso que Iceta, con la nación de Castilla-La Mancha.

Lo peor, con todo, es el blanqueamiento que pretende de Bildu, al considerar «normal» hablar con los proetarras, muchos de los cuales practicaron el terrorismo. Está claro que ya no es el PSOE que defendía a los obreros y a España, ni el que apostaba por las políticas sociales.

El partido de Sánchez es otra cosa. Tal vez hasta logre hacer desaparecer sus siglas históricas, puesto que ya no se corresponden con el contenido real que sobre ellas se guarece. Si no, tiempo al tiempo.

El Astrolabio ( ABC )