A LA GUARDIA CIVIL

Hombres de temple en silencio, que nadie escucha sufrir,
a esa sombra que nos guarda: tricornio, capote y fusil.
Al valor y a la lealtad, sin preguntar ni exigir,
a los que siguen cantando ¡Por tu honor quiero vivir!
y para que España viva, tiene el Cuerpo que morir.

¿Quién les sembró ese coraje? que, ante el asesino vil,
alzan su mirada al cielo, y en vez de tratar de huir,
abrillantan sus charoles, para que los vean venir.

¿De qué, madera están hechos? ¿Qué bronce los fue a fundir?,
que al repartir los laureles nunca se acuerdan de si;
y sin embargo hay chavales que, a la hora de elegir,
siguen gritando valientes: ¡Quiero ser Guardia Civil!

Por eso falta un poema, que yo no puedo escribir,
lo escribirá España entera, si no se quiere extinguir,
con un abrazo y un grito: ¡Instituto, Gloria a ti!.

José Navas Rodriguez-Cruzado ( Coronel de Artillería XXV Promoción AGM )