El Gobierno de España ha obligado al Rey a viajar con Pablo Iglesias a Bolivia, para la toma de posesión del nuevo presidente, el izquierdista Luis Arce. Tener que acompañar al Moños, que ha dicho las mayores barbaridades de la monarquía y cuya pareja, Irene Montero, llegó a escribir eso tan bonito de “todos los Borbones a los tiburones”, es la enésima humillación a la que el Gobierno social-comunista somete al Monarca.

Pero no solo el Gobierno de España humilla al Rey. La interpretación del himno español en el aeropuerto de La Paz por parte de una ¿banda? ¿de música? ¿militar? no se debería dejar sin respuesta. ¿Qué respuesta? La que ofrezco en este soneto.

Para empezar, cerremos la embajada.
Esto ha de ser urgente y automático.
Que no se quede allí ni un diplomático.
Ni un mísero conserje. Cero. Nada.

Con la delegación ya clausurada,
como país, que somos, democrático,
hemos de presentar, en tono enfático,
la protesta oficial fundamentada.

La tercera medida: de inmediato,
informar a la ONU y a la NATO
de que no toleramos atropellos.

Y si La Paz no cumple la demanda
de fusilar en público a la banda,
declararles la guerra, y ¡ a por ellos !

Fray Josepho ( Libertad Digital )