A MI PADRE, MURIÓ DE ALZHEIMER

Se desdibujó su sonrisa,
se hizo triste su mirada y yo,
me reinventé como pude,
haciendo cien mil piruetas,
para no romperme el alma,
que iba haciéndose añicos,
cada vez que la miraba,
aprendido a abrazarle,
de mil diversas maneras
y en cada abrazo le contaba,
lo que quería que el extendiera…
¡ Siempre estarás en mi corazón !