A SÁNCHEZ LE VAN A FALTAR FRANCOS

Sánchez se ha propuesto sacar adelante los presupuestos del año que viene para presentarse en la campaña electoral con algo más que con Franco fuera del Valle de los Caídos y la foto de un Gobierno tan bonito tan bonito que hasta tiene un astronauta. Se han desinflado demasiado pronto sus expectativas de arreglar el problema de la inmigración ilegal trayendo a España los barcos que no acepta ningún puerto europeo, como también parece remota la posibilidad de que ese mismo buenismo, formato Bambi, y esa «disposición absoluta» al diálogo embriden a la desbocada banda del lazo amarillo, que ya anda repartiendo bofetadas por las calles a quienes se salen del pensamiento único.

Así que a Sánchez no le queda más remedio que echar el resto en los presupuestos donde habrá de sorber y soplar al mismo tiempo para contentar a la derecha vasca, a la extrema izquierda morada, a los proetarras que quieren vaciar las cárceles y a la mencionada banda del lacito que solo quiere romper España. Si no lo remedia el enésimo volantazo, habrá subida de impuestos; solo queda determinar si afectará «a los ricos», lo que no arregla el problema de la recaudación pero uno queda de lo más progre, o a tramos de renta de la clase media, que es donde acuden todos los gobiernos que quieren resolver de verdad el problema.

Podemos no se lo va a poner fácil pues en alguna ocasión ha hablado de gravar más a quienes superen los 60.000 euros. Montero, la ministra de Hacienda, cree que serán las rentas a partir de 150.000 euros las que tributen más. La pelea va a ser fiera, entre otras cosas porque jugar con el dinero ajeno cuesta bien poco. Pero ahí no terminará el Himalaya, después, a negociar con el PNV, luego con Bildu y luego con los partidos de la banda del lazo… Un tormento. A Sánchez le van a faltar Francos que desenterrar…

Álvaro Martínez ( ABC )

viñeta de Linda Galmor