ABUSO DE PODER

Lo que estamos viendo ahora mismo en España, en la irrisoria figura de Pedro Sánchez, es un ejemplo evidente de lo que algunos venimos llamando «totalitarismo demócrata», es decir, un uso y abuso del poder, de espaldas al Bien Común y a la moral objetiva, basado en la presunta legitimidad que dan unos cuantos millones de votos.
Sólo así es posible comprender las mil y una iniquidades, traiciones, fechorías y desprecios al conjunto de los españoles que viene protagonizando el líder del PSOE desde que salió adelante, en mala hora, su moción de censura contra Rajoy.
El general del Ejército retirado Fulgencio Coll, portavoz de VOX en el Ayto. de Palma, ha pedido que se investigue a Pedro Sánchez por abuso de poder, igual que se está haciendo en Estados Unidos con Donald Trump, en lo que allí llaman «impeachment».
Argumenta Coll que «hay una serie de comportamientos, un bloqueo, por la obsesión de querer ser presidente del Gobierno cuando Sánchez está vulnerando o pasando límites o líneas rojas que no debería haber pasado». A su juicio, el presidente del Ejecutivo en funciones «pone en peligro la Constitución, porque a lo largo de este año y medio viene haciendo algo que no se tolera en ningún otro país, que es mentir reiteradamente a los ciudadanos».
Sobre presidentes mentirosos, le podríamos hacer un listado al señor Coll de varios folios de extensión. Y no todos de izquierdas. Pero yendo al fondo de su crítica, que ha provocado la ira incontenible de algunos ministros del PSOE, no estaría de más que los españoles empezásemos a levantarnos del sofá, que aparquemos un ratito los programas de Telecinco, y nos preguntemos qué podemos hacer cada uno de nosotros para evitar que nos destrocen la Patria y, con ella, los derechos y libertades fundamentales de las personas. No los derechos y libertades que los partidos del sistema creen habernos dado, sino los derechos y libertades con los que nacemos, y que son inherentes a la persona.
Sánchez, negociando su futuro gobierno con un partido separatista como Esquerra, hablando entre bambalinas con un golpista que está en la cárcel, dando a los comunistas populistas de Podemos algunos ministerios clave para la seguridad de la nación, rifando los poderes del Estado al mejor postor, está dejando al pueblo español en el limbo del desgobierno, nos está empujando al imperio de la arbitrariedad, a que nuestras vidas, y las de nuestros hijos, dependan directamente de nuestros peores enemigos, de aquellos que llevan decenios queriendo destruir España. Sánchez, en definitiva, se ha convertido en un verdadero peligro público, y va siendo hora de que comprendamos que desde el sillón con orejas de nuestras casas no vamos a lograr evitarlo.
Sería reiterativo y además insuficiente decir que la Patria está peligro, porque lleva en peligro desde 1975. Ahora ya debemos decir que está en peligro la civilización como la entendemos en Europa, la paz y la estabilidad de los ciudadanos, la seguridad de nuestras familias, la mínima prosperidad que necesita una sociedad para poder progresar y subsistir.
Con un gobernante sin escrúpulos como Pedro Sánchez, capaz de entregar el poder a verdaderos delincuentes metidos a políticos, a gente que está en la cárcel condenada en sentencia firme por sedición, ningún ciudadano de bien puede hoy dormir tranquilo.
Rafael Nieto ( El Correo de Madrid )
viñeta de Linda Galmor