Ayer y tras el fallecimiento de Quique San Francisco, recibí un whatsapp de una querida amiga y una gran camarada catalana, Carlota. Un whatsapp reflexión sobre la pérdida que tras pedirla permiso para ello paso a transcribir, avisando al lector que me sigue que tal y como le dije a Carlota haré unos añadidos que serán los que ustedes vean entre paréntesis:

Ha fallecido Kike San Francisco, un artista como la copa de un pino y uno de los contados actores que no comulgaba con el pensamiento único dominante en esa secta que es el cine español. Dotado de un físico bastante peculiar y mucha gracia, se convirtió en un personaje entrañable para la mayor parte del público, lo mismo daba que fuese en el cine, el teatro o la televisión.
En los últimos tiempos no se cortaba un pelo y decía abiertamente lo que pensaba, arremetiendo sin complejos contra el pensamiento único,  la progrez, los rojos y el chulángano de la Moncloa, al que llamaba públicamente psicópata.
Probablemente se ganó la ojeriza de la mafia de los Goya, lo cual sólo puede ser motivo de honra.
(Cierto Carlota y eso le ha valido el abandono de todos esos actores de medio pelo que no son nadie sin la subvención y claro, envidiaban ese cariño del público, que tú mencionas y que llenaba los teatros cuando hacía sus monólogos y otros con toda su artillería publicitaria, no conseguían llenar casi nunca.
Y ¿Sabes qué, Carlota? Se cavó su tumba cuando dijo que sus compañeros estaban vendidos y que a veces sentía vergüenza y que por supuesto si le llamaban facha, le daba igual)
Aunque no era precisamente Alain Delon, tuvo mucho éxito con las mujeres y fue novio, entre otras, de Rosario Flores. Dado a los excesos, vivió al límite y eso le ha pasado factura,  pero mira,  bien mirado, …eso que ha disfrutado.
Genial, feo, simpático, patriota,  de derechas y buena persona.
Requiescat un Pace.
Álvaro Romero ( El Correo de España )