A ver por dónde sale la Fiscalía Especial Contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada en esta cuestión de podredumbre de Estado.

La Comunidad de Madrid se ha liado la manta a la cabeza y está dando donde más duele al Gobierno central: en la todavía presunta corrupción cometida con los fondos europeos. Y para ello ha empezado con los fondos de la empresa del marido de la vicepresidenta 1ª y ministra variada, Nadia Calviño.

Anticorrupción ha sido la receptora de la documentación recopilada por la Comunidad de Madrid. Se extiende la investigación a la empresa PLAYBOL, SL, inmersa en la trama que se investiga de los progenitores de Pedro Sánchez «El mentiroso».

Esa investigación parece que tendrá varias vertientes, si bien la principal es conocer si también recibieron fondos «Next Generation». Me gustaría saber si, el hecho de que PLAYBOL, SL recibiera ayudas por importe de 701.000 euros, se debe a que todos los autónomos españoles han recibido la misma cantidad.

Las sospechosas, fundadas que no fundamentadas, irregularidades en los contratos del Gobierno central, se van a conocer más pronto que tarde. Hay una docena o más de contratos adjudicados durante la pandemia y el montante supera con creces los 320M de euros. No es casualidad que los beneficiarios sean socialistas o personas y empresas del entorno socialista.

Se llevan la palma las sombras en la empresa del marido de la vicepresidenta primera, nombrada recientemente en Europa presidenta del Comité responsable de las políticas del Fondo Monetario Internacional, en sustitución de la ministra sueca de finanzas, Magdalena Andersson.

Veremos cómo reacciona Europa ante la trama en que se encuentra inmersa Calviño; se sospecha de los créditos ICO que le fueron concedidos a la empresa del marido (tráfico de influencias y malversación de caudales públicos) aunque la entidad no estaba al corriente de todas sus obligaciones con la Seguridad Social. Estamos ante la España de dos velocidades, ante la chapuza de Estado y ante el Gobierno del embudo, la corrupción y el despilfarro.

Si se confirman las corruptelas, estaremos ante hechos constitutivos de delito contra la Unión Europea. El hecho de ser empresa del marido y recibir fondos europeos, sin estar al día de sus pagos a la Hacienda Pública española, ya la hacen sospechosa.

Hay muchas cuestiones que investigar: desde la contratación pública hasta la acreditación como agente digitalizador adherido, avales, tramitación, titularidad, conflicto de intereses y resto del proceso respecto a la condición de director de Marketing en la empresa Páginas Amarillas Soluciones Digitales, S.A. de la media naranja de Nadia Calviño.

A ver por dónde sale la Fiscalía Especial Contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada en esta cuestión de podredumbre de Estado. Al parecer, Páginas Amarillas Soluciones Digitales, S.A. «forma parte de un grupo-entramado consolidado empresarial cuya propiedad real es difícil o imposible de determinar». Huele mal, pero todos se tapaban la nariz hasta que la Comunidad de Madrid ha cogido al toro por los cuernos. Es el momento de las «chicas» insultadoras de Sánchez.

Vamos a ver con qué diligencia solicita esa documentación la fiscal Sabadell, representante de España en la Fiscalía Europea. Ha ignorado a Anticorrupción y se ha metido en un charco que le va a costar el puesto dedocrático y de carácter político, en el que está demostrando nulo tacto, elevado sectarismo, ridículo a raudales y obediencia a la voz de su amo, el presunto implicado en las desorbitadas ayudas a Playbol.

De momento, el fiscal-jefe, Alejandro Luzón, ya le ha dado una bofetada legal a mano abierta, demostrando su actitud mostrenca en Europa. No hay duda de que se ciega con el apellido Ayuso y podría estar inmersa en una trama corrupta, alentada desde Presidencia del Gobierno y puesta a dedo por el defenestrado exministro de Justicia; el mismo que elaboró el expediente de indulto para poner en la calle a los golpistas.

La derrota de la fiscal Sabadell es contundente y no admite otras disquisiciones. Ha fracasado en la estratagema contra Isabel Díaz Ayuso. «¿Por qué Sabadell muestra este desmedido interés y reclama, sin ningún fundamento, esta investigación?», se pregunta Francisco Marhuenda en La Razón. Tras explicar minuciosamente cómo ha llegado al puesto europeo y para qué, viene a decir que se ha estrellado a las primeras de cambio.

Me gustaría que me explicaran por qué le interesan menos los 52 millones adjudicados chapuceramente a una empresa aérea como Plus Ultra o centenares de millones dedicados a mascarillas que la cantidad recibida por Tomás Díaz Ayuso. Y es que «todo el mundo sabe que 50.000 euros es una cifra mucho más importante». Pensar que tenemos fiscales con esa mala fe es para echarse a llorar. No se puede mezclar a la prudencia un gramo de locura, por mucho que lo recomendara Horacio.

En fin, su única motivación es el nombre Ayuso, además de pagar las deudas contraídas con su mentor para vegetar en Europa, multiplicar su sueldo y prebendas. Adivinen cuál ha sido el precio. No hay duda de que la fiscal europea se ha cavado su tumba profesional: sabido es que, quien a mal árbol se arrima, mala sombra le cobija.

Verdad es que caga más un buey que cien golondrinos, pero eso no debe aplicarse a que su puesto de fiscal en Europa le convierta en indiscutible jefa del «lupanar» español.

Jesús Salamanca Alonso ( El Correo de España )