Totalitaria y satánica hoja de ruta. Esclavitud total. Fin de la libertad. Y de la verdad. Y los faraones en la cima de la pirámide. Sus marionetas ejecutoras, políticos progres (de cualquier partido) que obedecen dócil y ciegamente a banqueros globalistas. Una dictadura mundial impuesta en todo el orbe. Censura, clave.

Y la agenda 2030 es el documento por antonomasia y en ella se establecen diecisiete objetivos. Como dice el papelucho de la ONU, “nos comprometemos a trabajar incansablemente para la plena implementación de esta Agenda para el año 2030”. Farsa covid, pues,  planificada pantomima para dar un acelerón a su llegada. 

El orgullo de ser hombre

Los 17 objetivos deben ser deconstruidos. Pertinente traducción, delicado escalpelo. Un ejemplo. Objetivo 5.  Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Bla, bla, bla. Traducción correcta.

Demonizar a los hombres, pulverizar la bipolaridad de los dos sexos, aniquilar el natural fluir del amor entre ambos, marginar la heterosexualidad y promover la liberticida agenda elegetebeí por doquier. Leen igualdad. Falso, claro. Objetivo genuino: la marginación y la vergüenza de cualquiera que exprese cualquier rasgo masculino. O, como en mi caso, el imperecedero orgullo de ser hombre.

Tan comunistoide todo

El objetivo final es feminizar la sociedad, creando una sumisión generalizada, destruyendo el ethos exclusivamente masculino, su vigor, su energía y su fuerza para levantarse, llegado el caso, contra la opresión y la tiranía.

La supresión de la masculinidad es clave para mantener a la población en un estado de sometimiento eterno. Todo tan comunal, «sosteniblemente» comunal. Tan comunistoide todo, “inclusivamente” comunistoide. Colectivismo forzado pasado por el tamiz del Gran Capital de las tecno-bio-polladas. Pollas resilientes, imagino. Antes de la castración, claro…

…Y los otros dieciséis objetivos, ídem de lienzo. Genocidio, esclavitud, el fin de la humanidad, transhumanismo mediante. En fin.

Luys Coleto ( El Correo de España )