Sí, dejad toda esperanza los que entráis…

Dejad toda esperanza los que entráis en la cofradía de los descontentos, de los desilusionados y de los desesperanzados.

Dejad toda esperanza los que amabais la libertad y los que luchasteis por la democracia.

Dejad toda esperanza los que creísteis en una España unida, próspera y digna.

Dejad toda esperanza los que amabais el trabajo, la familia y el orden.

Dejad toda esperanza los que creíais en Dios y os sentíais hijos de la Santa Madre Iglesia.

Sí, dejad toda esperanza fuera…

Dejad fuera vuestras protestas y vuestras quejas.

Dejad fuera vuestras aspiraciones y vuestra fe.

Dejad fuera vuestros sentimientos y vuestras palabras.

Dejad fuera vuestro amor y vuestros símbolos.

Dejad fuera vuestras nobles ambiciones.

Dejad fuera vuestras ideas y vuestros proyectos.

¡Sí, dejadlo fuera todo!

Porque, ahora… ahora, sí: todo está atado y bien atado. Porque ahora… ahora sí: hay que descubrirse ante los nuevos Dictadores y reconocer que son verdaderos maestros en el arte de la supervivencia.

Mirad a vuestro alrededor y contemplad sin ira y sin rencor la verdad.

Atado y bien atado está el Poder.

Atada y bien atada está la Oposición.

Atada y bien atada está la clase política.

Atado y bien atado está el Ejército.

Atado y bien atado está el Poder legislativo.

Atada y bien atada está la Televisión.

Atada y bien atada está la Prensa.

Atada y bien atada está la Banca.

Atada y bien atada está la Confederación de Empresarios.

Atados y bien atados están los trabajadores.

Atado y bien atado está el Partido.

Atada y bien atada está la Guardia Civil.

Atada y bien atada está la Administración.

Atados y bien atados están los cuarteles.

Atadas y bien atadas están las autonomías.

Atadas y bien atadas están las plumas.

Atados y bien atados están los Gobiernos civiles.

Atados y bien atados están los alcaldes.

Atadas y bien atadas están la escuela y la Universidad.

Atados y bien atados están los «barones».

Atada y bien atada está la Policía.

Atadas y bien atadas están la Abogacía del Estado y la Fiscalía.

Atada y bien atada está la Marina.

…y por estar atada y bien atada lo está la Santa Madre Iglesia.

¡Sí, dejad toda esperanza los que entráis!

Porque, «esto» está atado y bien atado para que dure los 107 años previstos y más.

¡Sí, mirad a vuestro alrededor y contemplad sin ira y sin rencor la verdad!

Decidme, decidme en qué se diferencia la Dictadura de ayer la Democracia de hoy. Decidme en qué se diferencia aquel Dictador de estos Dictadores. Decidme en qué se diferencia aquella esclavitud de esta libertad. Decidme en qué se diferencia aquella cárcel de esta jaula…

Si la Izquierda está «domesticada» e impotente.

Si la Derecha está dividida y entregada.

Si el Centro está maniatado y sumiso…

Sí. Ya no hay duda. El señor Sánchez ha superado a todos sus maestros y se ha destapado como un genio. ¡Es más listo que todos!… ¡El más listo!

El pueblo le vota; la prensa le aplaude; la televisión le mima; los políticos le envidian; el Parlamento se le rinde; los marxistas le protegen; el Ejército le defiende; los obispos le bendicen… y las mujeres, ¡ay, madre!, las mujeres le aman.

¡Esa es la pura verdad! No nos engañemos.

Bueno ¿y qué? También los años cuarenta y cincuenta fueron duros. Todo se andará y todo se resolverá….

¡Y España volverá a ser un vergel!

No os preocupéis… ¡Que nadie se preocupe!

Ni tú; empresario; ni tú, trabajador; ni tú, padre de familia; ni tú, mujer; ni tú, profesor; ni tú, alumno; ni tú, soldado; ni tú, sacerdote; ni tú, agricultor; ni tú, emigrante, ni tú, periodista, ni tú, patriota; ni tú, socialista; ni tú, comunista; ni tú, de derechas; ni tú, catalán; ni tú, vasco; ni tú, andaluz.

Hemos encontrado el HOMBRE… el hombre capaz de superar los cuarenta años, oprobiosos del franquismo tiránico y corrupto.

¡Aleluya! ¡Aleluya

Julio Merino ( El Correo de España )