AL FINAL DE LA ESCAPADA

Un alivio y un disgusto.

Lo del regocijo viene al ver que los maleantes pagarán el precio de sus tropelías.

La pesadumbre, tras leer la minuciosa descripción que hace el juez Llarena de la campaña para romper España, llega cuando te preguntas cómo es posible que los golpistas perpetraran durante años tal rosario de delitos sin que nuestra democracia moviera un dedo para impedirlo.

Alfonso Rojo ( La Razón )

viñeta de Linda Galmor