AL RINCÓN DE LA HISTORIA

La historia se repite. De nuevo la improvisación y una visión infantil de la geoestrategia lleva a nuestras Fuerzas Armadas, y por consiguiente a España, a hacer el ridículo y deslizarnos hacia ese rincón de la historia, donde tan a gusto nos guarecemos, chapoteando en la mediocridad.

De nuevo un gobierno socialista humilla a los soldados españoles obligándolos a volver de una misión internacional por temor no se sabe bien a qué. Nos convertimos así en un socio poco fiable, a pesar de tener unas tropas magníficamente bien preparadas y unos barcos de guerra referentes en el mundo. No importa.

Todo el esfuerzo de diplomáticos, marinos, ingenieros navales y hasta humildes operarios de grada de astilleros, se tira por la borda por una decisión del Gobierno de Sánchez, que evidencia nuevamente que su formación es escasa.

Llama la atención la corta visión del papel de España en el mundo. Todavía no sabemos con quién estamos. Nos falta ambición de país. Eso sí, es posible que nos hayamos cargado, al menos por unos años, Navantia. Ya saben en Ferrol, Cádiz y Cartagena a qué ventanilla pueden ir a reclamar.

El Astrolabio ( ABC )