ALGO HABRÁ QUE CAMBIAR

España no puede continuar con la actual ley electoral. Es desalentador ver repetidas las situaciones de ingobernabilidad por la impericia y carencia de credo democrático de la actual clase política. En cualquier otro país de nuestro entorno ya habría una gran coalición, como la que Rajoy le ofreció a Sánchez en 2015 y este frívolo socialista rechazó.

Pensará que hizo bien y que gracias a ello hoy es presidente del Gobierno, pero la pregunta inevitable es ¿qué gobierna? Su raquítica victoria le ha llevado a ser rechazado por la ensalada de siglas de la extrema izquierda y la derecha conservadora del PNV.

Y cuando consiga, que es muy posible que sea mañana, la alineación de esas fuerzas en dirección a sus intereses, tendrá entonces que gobernar y dejar de hacerlo con los presupuestos de Rajoy. Será entonces cuando volvamos a recordar que necesitamos una ley electoral que garantice ejecutivos estables.

También podemos de paso recordar a tirios y a troyanos, a derechas e izquierdas, que están ahí para hacernos la vida más fácil y que algunas descaradas ambiciones personales se acercan ya a la náusea.

El Astrolabio (ABC )