AMAR LA JUSTICIA

Vuelve la eterna pregunta acerca de quién juzga al juez. Desgraciadamente, los jueces son noticia con demasiada frecuencia, cuando debería suceder exactamente lo contrario y pasar desapercibidos.

Como no ocurre así, la opinión pública quiere saber otra vez quién vigila al vigilante. La jueza Núñez Bolaños, en cuyo juzgado se sigue la causa de corrupción más grande de España, los ERE de Andalucía, acaba de tomar varias decisiones antes de irse de baja nuevamente.

No hace falta ser un gran experto en la materia para observar las irregularidades de este comportamiento. Basta aplicar sentido común. Los ciudadanos seguimos perplejos ante la inacción, en este caso, del Consejo General del Poder Judicial.

Es curioso lo diligentes que son los magistrados y fiscales para unos casos y la parsimonia con que actúan en otros. Resulta trascendental que quienes nos juzgan -y tanto poder ejercen sobre nuestras vidas- sepan lo que es justo, pero es mucho más importante que amen la Justicia y no la desprecien como en este caso de los ERE.

El Astrolabio ( ABC )