ANDALUCÍA, TU TOMATE, TU SANDÍA

Rota: ¿dónde están tus huertos/, tu melón, tu calabaza/, tu tomate, tu sandía?«. Rafael Alberti se preguntaba en el poema que cantaron Soledad Bravo y Carlos Cano qué iban a hacer los americanos con el mar. «¿Un puerto para la muerte?». En la Rota de los pescadores, de los veleros blancos, en una marcha de OTAN no, bases fuera, nació Teresa Rodríguez, poco tiempo después de que Rafael Alberti hiciera campaña electoral en Cádiz cuando la gente le gritaba: «Está muy claro, Alberti diputado».

De aquella Rota Oriental Spain hablo con Jesús Quintero que lanzó el disco junto a Soledad Bravo. «Los andaluces no hemos tenido suerte con los políticos. Teresa Rodríguez tiene mucho tirón, es muy inteligente. E Inés Arrimadas es otro prodigio. Gana Susana porque la gente no quiere derecha. Ayer me acerqué a un barullo de Cruzcampo, que aquí es una religión, y le gritaban a uno: ‘¿Cómo vas a votar al PP, chiquillo, estás loco?’. Eso mismo lo dicen en Cádiz, cambiando chiquillo por pisha».

Está escrito, el 2 de diciembre, o algún partido apoya a Susana o no habrá gobierno, pero eso no suele suceder porque tres veces auxiliaron a la Faraona; primero Alejandro Rojas Marcos; después IU, y por último, Ciudadanos. Esta vez todos pasan y juran nunca jamás amén. Todos disimulan. Escribió Alfonso Guerra: «Se oía el lento desgarro de la trompeta y todos disimulaban.

Los andaluces aprendieron pronto la ley que regiría sus vidas durante años: la simulación». Mi viejo amigo y maestro del oficio José Antonio Gómez Marín dice que nadie comprende las absurdas paradojas que reflejan las encuestas. «Hasta dentro del propio régimen se hacen pajaritas con la papeleta». «Yo votaré al PSOE como siempre -le dice un militante histórico-, pero esta vez con la esperanza de que no ganemos».

Ciudadanos promete que con sus votos «no volverán a gobernar los corruptos». Creen que su crecimiento es imparable y que incluso lo reconoce el CIS de Tezanos: «Salimos a ganar – declara Inés Arrimadas-, no a hacer presidentes a los demás». Pablo Iglesias es el único que dice que ya veremos, pero ni Susana ni Teresa quieren gobernar juntas.

 Pedro y Susana llaman a los andaluces a impedir el bloqueo de las derechas como en las elecciones anteriores en las que el PSOE tardó tanto en poder formar gobierno. Ganará el partido susanista sin el puño y sin escaños suficientes. Hay incluso quien quiere proponer el apoyo a la investidura con un candidato diferente. Como en el poema de Alberti, el viento político se ha vuelto loco, juntando todas las hojas y confundiendo las siglas.