El PP, ante la disyuntiva de oponerse y presentar batalla o sucumbir al Frente Popular, tuvo una primera etapa (1980-2010) en la cual optó por el acomodamiento con aquellos que nos quieren destruir (PSOE + herederos políticos del terrorismo + independentistas + comunistas). El Frente Popular, desde el gobierno, hacía las leyes mientras que el PP las criticaba desde la oposición.

Llegado al gobierno, el PP ponía en marcha esas leyes, las desarrollaba y las financiaba (ideología de género, aborto, pacto con independentistas, memoria histórica…). Llegado Rajoy el PP inauguró una nueva etapa, un proceso de paulatina connivencia con el Frente Popular hasta llegar incorporarse a esta bandería.

Cada vez que el PP ha estado en el gobierno ha plasmado en legislaciones -más o menos descafeinadas- los ideales del Frente Popular. Hoy esta confluencia ya es coalición de facto, lo que ha permitido transformar el sistema de democracia liberal de 1978 en una “Tiranía Progre”.

El último ejemplo de la maquinaria coaligada PSOE-PP o “Frente Unido” es el acuerdo para la renovación del Tribunal de Cuentas. Y ¿A quién acuerdan poner en el Tribunal? Pues a Luis Antonio de Padua, público defensor de los intereses de Podemos, letrado de la gerente de Podemos –Rocío Val- en casos como el de Neurona o el de la Niñera. Individuo que tiene domicilio social en el núm.78 de la calle Jorge Juan de Madrid, sede de La Última Hora, desde donde también opera el ex abogado del narcoterrorismo FARC y actual líder del Partido Comunista y secretario de Estado para la Agenda 2030Enrique Santiago.

¿Alguien se puede creer que en el PP no hay una sola persona capaz de conocer quién es el Sr. De Padua? ¿Alguien ha escuchado una sola protesta, crítica o censura por parte del supuesto “mirlo blanco” Sra. Ayuso? En el PP siempre han jugado con la estrategia poli bueno (hoy Ayuso) – poli malo (hoy Casado). Pero la realidad es clara: Colaboracionismo del PP con el PSOE en la promoción de revolucionarios a los principales cargos institucionales y, desde esos puestos, transformar el Sistema hasta liquidarlo de facto, esto es: “Tiranía Progre”.

La situación política, económica, social, cultural española ha llegado a tales niveles de quiebra que cada vez más españoles están despertando del espejismo del bipartidismo y la partitocracia.

Es por esto que cada vez más Vox se está convirtiendo en un movimiento social que levanta las banderas de nuestros padres en defensa de los principios que fundamentan nuestro ser, y que provienen del cristianismo y que parten de la máxima elemental de que existen valores morales superiores evidentes; que tenemos unos derechos inalienables, que tenemos -incluido el no-nacido- derecho a la Vida, a la Libertad, a la Justicia, al Bien y a la Verdad, y al Progreso Espiritual y Material por encima de este tiránico Estado Partitocrático. A estos principios no podemos un debemos renunciar y es nuestra obligación defender estas máximas sean cuales sean los sacrificios, aún a costa de nuestras vidas.

La encrucijada ante la que estamos no consiste en un problema de definición de una entidad política ni de su forma de organizarse jurídica, económica, socialmente, culturalmente sino que se trata de la Cuestión Moral porque afecta a nuestros fundamentos, a nuestra convivencia, a la paz y al bienestar de toda la Nación. Por eso, ante todo, es un deber moral elegir el Bien la Verdad, la Justicia y la Libertad ante los que anhelan demoler -precisamente- la base de Nuestro Ser, con el fin último de destruirnos.

Por todo esto no podemos ni vamos a permanecer callados. Por todo esto no tenemos miedo ante las inútiles amenazas de los tiranos. Por todo esto cada vez hay más españoles que se están dando cuenta de la realidad. Por todo esto Vox ya no es solo un partido político, es un movimiento social que recoge y defiende este aliento de vida, de afirmación de nuestro Ser; de compromiso con nuestro pasado, con nuestro presente y con nuestro futuro. No vamos a flaquear porque no hay alternativa y porque nos negamos a fenecer.

Por todo esto para el PP el enemigo principal no es el PSOE o los separatistas (con los que siempre se ha entendido), es Vox. Por eso el PP mira hacia otra parte -frotándose las manos- cuando los lacayos de la Agenda Globalista pretenden injuriarnos (fascistas, extremistas, antidemócratas…) o cuando articulan «cordones sanitarios». Dicen que somos una amenaza. Pues sí, somos una amenaza para todos ellos, para sus “modus vivendi”, para su partitocracia, para la “tiranía progre” de la que el PP forma parte.

Tal como señaló Abraham Lincoln, estamos ahora envueltos en un vasto conflicto que pone a prueba todas nuestras convicciones e ideales y, entre ellos, que nuestra Nación -así concebida y consagrada- pueda por largo tiempo subsistir.

A nosotros nos corresponde dedicarnos a la ingente tarea que nos aguarda: que nuestra Patria y los principios y máximas en que se arraiga, nos lleven a una mayor devoción y trabajo por la causa a la cual tantos españoles -a lo largo de nuestra auténtica historia- han dado la postrera suma de su fe. Dedicarnos a completar la obra que tan noblemente todos ellos adelantaron.

Que anunciemos y proclamemos que todos ellos no han dado sus vidas en vano. Que también hoy los españoles seguimos en la defensa de esos mismos principios y máximas. Afirmamos que volveremos a ver prosperar nuestra Patria otra vez Grande, Unida, en Paz y en Libertad.

Antonio R. Peña ( El Correo de España )