APLICAR EL 155, ES UNA OBLIGACIÓN

“Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general”.

Este es el mandato constitucional que tiene la obligación de cumplir el Gobierno de Pedro Sánchez. Está claro que el presidente marioneta Joaquín Torra atenta gravemente todas las semanas contra el interés general de España y está claro también que incumple con chulería las obligaciones que la Constitución y otras leyes le imponen. En consecuencia, el Gobierno Sánchez tiene el deber constitucional de aplicar el artículo 155 de la Carta Magna y no de forma timorata como hizo Rajoy, sino con contundencia, suspendiendo de hecho la Autonomía de Cataluña para enderezar una situación que se agrava día a día.

En el diario La Razón publiqué un comentario el 25 de octubre del año 2003 propugnando la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Dos meses después, y en el mismo periódico, el 2 de diciembre de 2003, insistí pidiendo además la aprobación de una ley orgánica que desarrollara ese artículo 155, ignorado de hecho en aquella época por una buena parte de nuestra clase política, tan mediocre y sectaria, tan mansurrona y lanar. Tal vez he sido pionero, y no me arrepiento, en exponer la obligación política, si algún presidente autonómico incumple su deber con nuestra Carta Magna, de aplicar ese artículo previsor que se incluye en las Constituciones más serias, empezando por la alemana.

Si Sánchez continúa cerdeando en Cataluña, por interés no ya partidista sino personal, podría ser denunciado por incumplimiento de la Constitución. El presidente del PP, Pablo Casado, ha tenido el acierto de anunciar que exigirá la aplicación del 155 ante la situación en Cataluña. El mandato constitucional no puede estar más claro. Y ha pasado ya el tiempo de la distensión y las concesiones. Sánchez es hoy el responsable directo de la degradación política de Cataluña y de la fractura de la convivencia en aquella región.

Luis María Ansón.( El Mundo )