LA BAILARINA

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LA BAILARINA

La bailarina ahora está danzando
la danza del perder cuanto tenía.
Deja caer todo lo que ella había,
padres y hermanos, huertos y campiñas,
el rumor de su río, los caminos,
el cuento de su hogar, su propio rostro
y su nombre, y los juegos de su infancia
como quien deja todo lo que tuvo
caer de cuello y de seno y de alma.

Gabriela Mistral

One Comment

  • xcraterh19

    22/08/2017 at 11:24

    Una de mis colecciones de fotografía, es el grafiti, tengo algunos cuyos autores lo han dejado o han desaparecido. A algunos de ellos les he fotografiado, ese objetivo permite esa impunidad.

    Las noches de verano no sirven para dormir, y pienso en el invierno, esos pocos grados de temperatura y sobre todo en la helada, y ese fino y visible halo del frío, aunque no sirve para evitar el calor.

    Mi imaginación no tiene límites, y estas noches de calor, en la madrugada observo el parque desde mi ventana, hay sombras y las farolas producen otro tipo de sombras, y una bailarina me dio que pensar, y sin pensar encendí el ordenador y a continuación desaté a imaginación.

    DANZA EN LAS SOMBRAS.

    La mayoría de los árboles son falsas Acacias, hay un platanero de sombra y unos poco Chopos, el resto son arbustos, crecidos y que aumentan el tono oscuro de las sombras.

    Su calles son estrechas y de forma escalonada, y fue cuando las vi, pero no, estaba equivocado, era solo una y la difusa luz parpadeaba debido a la suave brisa.

    Parecía no rozar la tierra, incluso por encima del aligustre, me froté los ojos, imposible, el aligustre se vería vencido por el peso, pero no, mantenía a la bailarina en el aire, moví la cabeza y miré a otro lado, y de nuevo volví a la bailarina, no, el aligustre no se dobló, mi mente, me dije.

    Y se deslizó por encima del aligustre sin que este lo apreciara, de nuevo sorprendido me dije que todo estaba en mi mente, que nada se movía en el parque, que todo era una ilusión producido por la falta de sueño, debía cerrar los ojos y esperar al sueño.

    Algo me despertó, reconocí el ruido, el camión que a las 04:00 riega la calle, pasan muchos autobuses y el asfalto está sucio. Son ruidosos, me levanté de la cama y miré el parque, de nuevo sombras cuando el camión se alejó, cierto frescor me llegó y busqué a la bailarina, pero nada se movía, me dije que fue un sueño y sentí cierto estremecimiento al descubrir el ordenador encendido, despacio me acerqué a él, miré la pantalla, el cursos parpadeaba esperando.

    Solo estaba el título.

    DANZA EN LAS SOMBRAS.

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