La leyenda de los excéntricos

dali

Salvador Dalí era un trastornado, egocéntrico y depresivo que pintó “El gran masturbador”,  un cuando que no sólo reflejaba su obsesión por el sexo , sin llegar a saber si le gustaban las mujeres, los hombres o solo se deseaba a sí mismo, sino también su mentalidad narcisista que le conducía a considerarse el centro del universo.

La gente que es así sufre continuamente porque no se da tregua ni es capaz de descansar. Sueñan y se despiertan con un pensamiento que se repite indeetiblemeente. Se ven a si mismos en cualquier circunstancia, se observan, se analizan, se quieren, se rechazan, se torturan y, a pesar de ello, consideran que son geniales .

Son como un Sheldon Cooper moderno, pero con menos capacidad para hacer reír, y por eso viven un drama cuyo final desconocen y prefieren no imaginarlo.

Ese tipo de comportamientos también lo padecen personas menos brillantes y que carecen de la genialidad de los personajes , reales o de ficción, que acabo de citar, y por eso no resulta tan extraño encontrarse con tipos que se suben a la montaña rusa de la depresión y la euforia, y navegan por ella.

Conozco a un paisano que últimamente no tIene ganas de hablar ni siquiera consigo mismo, y aunque él es más de agarrar la pluma y emborronar papeles, estos días tampoco escribe, y ése es un síntoma chungo en cantidad, porque si abandona esa tabla de salvación puede acabar derrotado antes de llegar a la orilla.

Es uno de esos tipos que, como todos los personajes raros, se alimenta de sí mismo y de sus extraños pensamientos cuando esta a solas, y busca con frecuencia ese aislamiento aunque, en el fondo, necesita tener constancia de que los demás saben que aun existe.

Le he notado que lleva unos días más ” pallá que pacá”  y me malicio que es porque ha tenido algún momento triste y premonitorio en el que, algunas palabras antiguas o silencios presentes, han retumbado en los oídos de su conciencia y se ha sentido, más que solo, ignorado.

Yo le entiendo porque, aunque algunos creen que los escritores hacen su trabajo por comunicarse con los demás no es cierto ; lo que de verdad les urge es saber que están vivos aunque quienes los leen no lo sepan.

Son unos narcisistas masturbadores que disfrutan con su propio aplauso, primero y con el de los demás, después.

Saben que cuando no están satisfechos on lo que escriben no se merecen ser leídos ,  y por eso antes rompían cuartillas y ahora borran o eliminan textos de wordpress.

Mi amigo es de esos , y cuando pasa por una de esas fases fuma mucho y bebe más, pero yo confío en que volverá a ser el que era porque, incluso para los malditos, existe la esperanza.

Diego Armario

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