La Luna

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La Luna

La luna llena se partió en dos,
se marchó su mitad creciente de amor
y se quedó en mitad menguante
de fantasías e ilusiones.
Las estrellas susurran entre ellas
y hablan de su tristeza,
ni los destellos de luz
consiguen volver a iluminarla.
Llora cada noche
lágrimas ensangrentadas
que caen como puñales
sobre la tierra mojada.
Desde mi ventana la miro,
ya apenas brilla ni se acerca
tan siquiera a hablar conmigo
como dos amigas del alma.
Quisiera apretarla contra mi pecho,
susurrarla palabras bonitas,
acariciar su piel sedosa y blanca,
darle mi amor
y atraer de nuevo la ilusión
a su mirada.
La invito a dormir conmigo
en mis sábanas de espuma blanca,
pero ella se queda inmóvil,
con la mirada puesta en la nada
se esconde tras las nubes
a esperar la mañana.

María Vg

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