SI YO, RENACIERA

mujertrans

Si yo renaciera…,
sería tus ojos, sería vista,
sería niña en tu retina.

Si yo renaciera…,
me metería en tu alma,
abriría la puerta de tus entrañas,
curaría las llagas de tus heridas.

 

One Comment

  • xcraterh19

    22/06/2017 at 11:10

    Volver a nacer?, me refiero a renovarse, es decir, no haber muerto y darse cuenta que eres otra persona diferente.

    ¿Otra vez a aprender?, no, rotundamente no, ese largo y tedioso periodo de tiempo que te dicen lo que debes hacer, e interrumpen tu personalidad emergente, no dejándote construir tu camino.

    Mejor es….
    RESURRECIÓN.

    Madrugada, 04:25, miércoles, me despierto tirado en el suelo del baño, y antes de abrir los ojos exploro el entorno con los oídos, puede haber entrado alguien y haberme atacado, pero no, vivo en un octavo piso y además dispongo de detectores de movimiento y no escucho sonido alguno. Mis esfínteres siguen correctos.

    Vuelvo a la cama, y de momento nada me dice que fue, deduje levantarme dormido y chocar con el lavabo, solo eso.

    Terminamos de cenar, me levanto de la mesa, me siento en el sofá, 22:35, y empiezo a sentirme mal, me levanto y voy deprisa en dirección al lavabo, no llego, y me despierto una hora después encima de una cama, no estoy en casa, esta vez los esfínteres se han abierto, mal rollo pensé, problemas en el cerebro.

    Pido hora y me hacen un electroencefalograma. Una semana después me llama el médico, y en la consulta la chica que maneja la máquina le entrega la tira y el informe en papel milimetrado, se me seca la boca. Y sorpresa.
    – Doctor, no hay nada significativo, todo es normal.
    – ¿Comparativos?
    – Nada doctor, el paciente tiene un problema grave sin resolver, eso le ocurría a mi hermano, y cuando lo resolvió terminaron los avisos del cerebro.

    Y ambos dos me miraron esperando una explicación, asentí con la cabeza, tenía un grave problema que me tenía acobardado y en vez de afrontarle, lo que hacía era firmar aplazamiento tras aplazamiento, y el resultado era una vida retorcida.

    – Su estado puede empeorar, de simples lipotimias, se puede convertir en algo más serio, su otro yo requiere soluciones.

    Salí peor de lo que esperaba, lo normal es sentirse mejor, no había causa física, era psíquica, pero no, debía de mover ficha y el problema era complicado.

    Tenía treinta y un año, un buen trabajo, que me gustaba y como soy adicto al trabajo, eso me señaló una dirección, ya que el problema era que me había casado con una frígida y me engañó dándome largas siempre, hasta que se le terminó el tiempo.

    Pero seguía sin plantear la ruptura, su familia estaba pasando malos momentos y necesitaban nuestra ayuda, pero mi otro yo demandaba cambios, y nada mejor que mujeres que conocieras y nada mejor que la oficina, estás con ellas todo el día, llegas a conocerlas mejor que a la desconocida que tienes en casa y muchas cosas y mi otro yo asintió de forma exagerada, por tanto me obligó a fijar un blanco, la culpa la tiene los juegos de estrategia, y como tal, mi otro yo envió patrullas de exploración, la elegida fue observada, espiada desde todos los ángulos, luego otra y otra, fue una selección de tres completamente diferentes, y finalmente la elegida fue una.

    Treinta y cinco años, morena y calladita, muy calladita. Y para más detalle, minuciosa en su trabajo, muy minuciosa, ese fue otro detalle que valoraba y conseguí que me la asignaran, ya los proyectos que presentaba en los diferentes ministerios o empresas de construcción, precisaban que hubiera correcciones, debía de estar todo el proyecto impoluto.

    Por tanto, ese verano de nuevo a la playa, pero mi otro yo, había convencido a la elegida para que veraneara en la misma ciudad, Santiago de la Rivera, y allí nos volvimos a encontrar.

    Mi otro yo, me fue instruyendo en la forma de escapar de mi familia y por supuesto de la frígida, y poco a poco, las distancias se fueron acortando, sin embargo, mi otro yo se había puesto de acuerdo con nuestros destinos, que ahora estaban juntos.
    El destino también jugaba con nosotros y una mañana de tiempo raro, nada de playa…..

    Íbamos en el coche, yo evitaba las calles céntricas y utilizaba las calles de las afueras, de tierra, sin asfalto y de frente ocupando toda la calle mi familia, ella dijo que se bajaba del coche, estaban lejos, sin embargo mi otro yo dijo que no, era el momento mantener la posición, y obligado de empezar la acción evasiva, escapar de la frígida, mi otro yo reía inmovilizándome y me detuve junto a ellas.

    Hablamos, pero todas eran mujeres y como tal, todas se dieron cuenta de lo que ocurría menos mi madre, en el fondo me sentí bien y cuando volví al piso alquilado donde estábamos, nadie dijo nada de nada, se comportaron de una forma natural, mejor dicho, antinatural y después de comer, me eché una siesta, tranquila y relajada, mi otro yo me daba muchos golpes en la espalda partiéndose de risa, y me dijo que eso solo era el principio, y llevaba mucha razón, ya que las vacaciones empezaban, tenía por delante catorce días con sus noches.

    Y lo más sorprendente, era virgen.

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