Pese a que el pasado marzo, cuando se decretó el confinamiento absoluto en España, el Gobierno se comprometió a proteger a nuestras empresas estratégicas frente a «invasiones» accionariales de inversores ajenos a la UE, lo cierto es que a la hora de la verdad La Moncloa no ha tenido problema en permitir que compañías estatales de regímenes totalitarios hayan comprado participaciones de algunas de ellas.

En concreto, veintidós operaciones de este tipo fueron autorizadas hasta el 1 de diciembre por el Gobierno, muchas de ellas con participaciones de entre uno y cinco millones de euros.

No se trata tanto del importe en sí, sino de la grieta que el Gobierno ha permitido abrir donde dijo que no la abriría para no exponer ni debilitar a multinacionales españolas. China, los Emiratos Árabes o Kuwait son los principales responsables del «asalto» accionarial.

Podemos y el PSOE no pueden presumir de transparencia dando luz verde a los países más opacos del planeta.

ABC