ASNAL GROSERÍA

En la apoteosis del caos que se había adueñado del gamberro Parlamento de Cataluña, los representantes del PP, PSC y Ciudadanos abandonaron el recinto. Los del PP desplegaron sobre sus escaños banderas de España y Señeras limpias, sin triángulos ni estrellas castristas.

Entonces apareció la afanosa albóndiga. Ascendió con notorio esfuerzo por las escaleras y retiró de los escaños que no representan a su partido estalinista –Podemos–, las banderas de España. Se tomó muchas confianzas la presumible mujer.

Hasta Pablo Iglesias, que ha reconocido su aversión y asco hacia la Bandera de todos, recomendó a la albóndiga de su partido que se disculpara por su acción. Pero ella rechazó la recomendación con una lección histórica: «He retirado las banderas de España porque fueron impuestas por las armas….

Alfonso Ussía ( La Razón )