ASUMIR A SÁNCHEZ

“No lo han asumido”, decía Pedro Sánchez con su presencia más marinera que aeroportuaria, siempre recién desembarcado o movilizado, como en un musical de marineros, yendo del numerito de baile al turisteo político de mausoleo de Grant (let us have peace). Comparecencia en directo al lado de Macron, “Emmanuel”, “querido presidente”, “enhorabuena por el Mundial”… El Sánchez empático ya va como por la tercera copa con los jefes de Estado, y hasta con Torra. Es su estilo, y se pone de perfil en el atril oficial, como acodado en él, allí ante los emblemas de papel moneda de La Moncloa como ante la heráldica absurda de las botellas de los bares.

“No lo han asumido”. Y tendrán que asumirlo: que él es presidente para ir “por medios aéreos” a por churros o de concierto (agenda cultural, The Killers, rock pijo con un Brandon Flowers que yo creo que quería ser Adam Ant y no lo consiguió, pero que al menos me descubrió la belleza de terciopelo y tundra de Izabella Miko). Y, sobre todo, que él es presidente para aguantar como sea hasta convocar las elecciones “en tiempo y forma” en 2020. Esto, aunque en el Congreso su bancada zozobre como una nuez, aunque Puigdemont le pida hechos y no sólo gestos, sonriendo con su lacito de horca corrediza, con el sueño intacto y recurrente de su república como un sueño obsceno con serpientes amarillas.

Hay que asumir esto, que Sánchez continuará su spot, su exhibición de discóbolo entre las columnatas del Estado, de arcángel azafato y de ahuecador de cojines para los indepes. Todo en una especie de agonía de optimista, como en aquella canción de The Killers, Mr. Brightside. Jordi Casas decía en Al rojo vivo que el PDeCAT “no existe, es un brazo armado de Puigdemont”.

Y Puigdemont no tiene otra agenda que mantener la tensión emocional (esperen a ver la Diada y el aniversario del 1-O) y el hervor de pensión franquista de España. Así, TV3 saca al consejero de Interior para que hable de “ataques fascistas” (rotulado tal cual) y hasta atropellar cruces de madera les parece un atentado en un cine de verano. Puigdemont y Podemos aprietan, con el techo de deuda y con el discurso felón. Quieren lo suyo. Y Sánchez aguantará el Gobierno, la sonrisa y la cubitera. Si no lo han asumido todavía, asúmanlo.

Luis Miguel Fuentes ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor