Cada capítulo que se conoce de la auditoría independiente sobre la administración autonómica andaluza, encargada por el actual Gobierno de PP y Cs, supone la constatación del manejo partidista, irregular y despilfarrador de la Junta durante el largo mandato socialista.

Sabemos ahora que la Faffe, montada según la UCO «como una agencia de colocación para el PSOE andaluz», estuvo enchufando a militantes y simpatizantes socialistas hasta pocos días antes de su disolución, lo que confirma el indeclinable propósito sectario de ese ‘chiringuito’ y del abuso de poder dentro de aquel Ejecutivo.

La Faffe es aquella fundación pública, creada supuestamente para formar desempleados en la Comunidad con más paro de España, en la que su director general utilizaba la tarjeta del organismo en prostíbulos de Sevilla, Cádiz y Córdoba, donde además acudía en el coche oficial.

Más de 30.000 euros gastó en esa tarea. En esas manos estuvo Andalucía.

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