No es creer -como algunos pudieran haber pensado- que Pedro Sánchez haya encendido la mecha del volcán que a la tremenda esta trayendo tantas perdidas económicas en la preciosa isla canaria de La Palma pero, es que, si no sonara irrespetuoso, yo diría que se están dando tantas desgracias desde que llegó a la presidencia de este gobierno, que pudiera pensarse sin pecar de exagerado que él, Pedro Sánchez, es un autentico gafe para España, para los españoles, y para todo aquel que viva dentro de nuestros límites territoriales.

No hay otra explicación para el apechugamiento con este póquer de desgracias al que nos vemos obligados a soportar:

1º Su aparición en la política nacional.

2º Su llegada a la presidencia del Gobierno.

3º Su actuación ante el ataque del virus de la Covid-19, con las gravísimas consecuencias que todos conocemos.

4º El fenómeno meteorológico conocido como Filomena.

Desde su investidura como Presidente del Gobierno, las cosas que iban mal en España, prácticamente todo desde noviembre de 1975, como gafe fruto de indeseado árbol, aumentó la velocidad de crucero instalada por el inútil Zapatero y muy bien cuidada después por Rajoy, camino de despeñarse contra la profundidad del oscuro barranco del irás y no volverás.

Así han ido desapareciendo la lógica, la ciencia y el buen hacer de las cosas (la economía, empresas industriales, comercios y autónomos), todo ello sustituido por la ley de la insensata improvisación y el oportunismo interesado de aquellos que ostentan el Poder, única manera de medrar en la vida con su escasa capacidad intelectual, como viene sucediendo en el caso que en este momento nos ocupa; en el que el Poder fue alcanzado a empellones contra trabajo la lógica más primaria, echando mano del fruto de las mas sucias cloacas.

Pedro Sánchez no da la imagen que al buen entender de la personas normales, debería dar. La impúdica utilización del engaño y de la mentira como herramienta profesional; la utilización del estatus logrado en beneficio propio; y el desentendimiento en manos de una «comisión de expertos» de cosas tan importantes como es la Sanidad y últimamente la subida del jornal mínimo interprofesional.

La imagen de Pedro Sánchez que a través de lo que nos ofrecen los medios audiovisuales, y los escritos, como Presidente del Gobierno de España; la imagen que se nos introduce a la inmensa mayoría de los españoles por ojos y oídos es, la imagen «rastrillera» (…esto es el Rastro señores vengan y animensé, se lo vendo barato con el precio en inglés…) de un presidente «pirata», con la escasísima calidad de los suéteres de «Lacoste» que venden los «manteros» en las aceras de las céntricas calles de nuestras ciudades.

Y si los cuatro «naipes» no fueran bastante para pensar que el señor Sánchez es un perfecto gafe, aun queda el naipe del REPOKER: este verano Pedro Sánchez pasó sus vacaciones en Canarias y… ¡ojo al parche!

Eloy R. Mirayo ( El Correo de España )