AUTOCRÍTICA

Sabemos desde hace años, gracias a Benedetti, que lo malo de la autocrítica es que los demás la creen. Estaría bien, por el bienestar social de todos, que quienes nos gobiernan hiciesen un ejercicio de auto enjuiciamiento.

Ya no espero que pidan perdón, resultaría demasiado humillante y les falta modestia e inteligencia, pero sí que reconozcan que se equivocaron al medir el alcance de la pandemia. O que admitan que no se hizo acopio de materiales sanitarios.

O que erraron en la estrategia. Una mínima asunción de su falibilidad, que empaticen en estos momentos de angustia con la ciudadanía. Pero no lo harán. Pierdan cualquier esperanza. Aquí nadie es Superman pero, ya que nos quieren gobernar, que lo hagan bien.

Por cierto, ya que no lograremos nada de lo anterior, podrían informarnos con fiabilidad acerca de dónde están los test. Comienza a correr entre los españoles un frentismo inquietante. Sería bueno analizar quién abona esa innoble causa.

Con la información y con la verdad se combate el cainismo. Reconocer errores te hace mejor y más fuerte.

El Astrolabio ( ABC )