AUTORETRATO

Sorprende (o no) que gente con supuesta solvencia intelectual y que se las da de independiente y antisectaria niegue en los medios el plagio presidencial acudiendo al bajo (¿?) porcentaje de textos ajenos que detectan, asépticamente, unos programas informáticos antirrobo: hoy como ayer, cuando los romanos, el plagio consiste en hacer pasar por propio material ajeno, esto es, sin las obligadas comillas y notas al pie, o bien con la correspondiente mención que atribuya las frases o ideas a su legítimo dueño, persona física o moral.

Justo lo que Doctor Sánchez y Míster Ocaña decide no hacer en numerosos casos de su tesis infame e infamante.

Una bibliografía nunca puede servir para blanquear un plagio, y muchísimo menos cuando el texto es una autobiografía in progress.

Tadeu ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor