La Ley que con tal nombre quiere implantar el Gobierno, uno  de cuyos principios pretende ser el “derecho a la verdad”, no es sino una suma de estupideces y canalladas que la convierten en una Ley de verdad oficial, al estilo de las existentes en cuantos regímenes totalitarios son y han sido y en una damnatio memoriae, prohibición de la memoria. De cualquier memoria que no sea la que el poder establece como única.

El resumen de este esperpento legal, viene a ser que de Franco y de su etapa, no se puede hablar y, si se habla, ha de ser mal. En todo caso, Franco es una figura de la Historia de España y tanto  él como su obra pueden  juzgados negativa o positivamente, pero siempre a la luz de la razón y la objetividad, nunca desde la imposición legal, por mucho que esta venga disfrazada, como es el caso, con pretensiones de reparación moral y material a sus víctimas.

La oposición a este atropello legal ha de venir, precisamente, del rechazo de lo mucho que tiene de arbitrariedad, de atentado contra la razón, no tanto del horror que ha generado en ciertas filas “constitucionalistas”, que ven cómo se pone en entredicho la Transición que propició el paso de un régimen autoritario a uno democrático (de la Ley a la Ley) y dio lugar a  la Constitución ahora vigente, la cual contiene los gérmenes de los males que nos aquejan. Dicha Transición, también obra humana, es susceptible de crítica o aprobación siempre desde la base de la razón y la probidad intelectual.

Se critica también con estupor y mucha razón a este artificio legal, porque va a ser puesto en vigor con la decisiva intervención en su articulado de los separatistas de Bildu. Menos estupor. Llevamos muchos años de pasteleo de los partidos en el poder, tanto de izquierdas como  de derechas, con el separatismo para mantenerse en el Gobierno y lo que estamos viviendo acabaría pasando, a poco que llegara al poder un sujeto sin principios ni vergüenza. Puede que esto sólo sea el principio.

Por cierto, anterior al esperpento presente, existe otro en vigor llamado de “Memoria Histórica”, que pudo ser derogado por el partido mayoritario de derechas con mayoría absoluta. Ni que decir tiene que el escepticismo más absoluto nos invade cuando oímos al líder actual del mismo partido afirmar públicamente sus intenciones derogatorias respecto a lo de ahora.

Otro pilar del invento es la pretendida reconciliación entre los españoles, que al parecer consiste en que una parte de ellos salga orlada con el laurel de la bondad y la palma del martirio y otra permanecer muda y avergonzada, sin tener en  cuenta que una más que inmensa mayoría de los españoles no tiene con quién reconciliarse sobre hechos acaecidos entre 50 y 80 años atrás.

 Sin embargo, puestos a reconciliarse y ver reconocido su daño, muchos españoles agradecerían que los cómplices separatistas de Sánchez, allanasen  el camino a la investigación de los casi 400 crímenes de ETA sin resolver, para encontrar  a sus autores, juzgarlos y condenarlos. También estas víctimas tienen derecho a ser resarcidas con el castigo de sus verdugos.

Por todo lo anterior, entre otros muchos motivos, la Asociación Cultural AVANCE SOCIAL se adhiere a la convocatoria de la concentración efectuada por diversas asociaciones y entidades, para las 18:00 hora del jueves 14 de julio de 2022,  en  protesta contra una Ley que aplasta la razón y las libertades esenciales de opinión, pensamiento, sentimiento y cátedra.

El Correo de España