Lo siento, pero me tengo que reproducir a mí mismo, ya que lo que está sucediendo estos días es la repetición de lo que pasó el 3 de agosto cuando Don Juan Carlos tuvo que marcharse por presiones del Gobierno y Don Felipe, el Rey, tuvo que elegir: o dejarle caer por salvar la Corona o apoyar a su Padre (y lo pudo hacer con un argumento válido para todos: la presunción de inocencia y no haber de por medio ni imputación ni sentencia alguna)…

Entonces eligió la Corona (a sabiendas que los comunistas  del podemita Iglesias no se iban a conformar con la cabeza del padre y quieren la suya, como no se oculta de decirlo) ¿y ahora qué?

¿Qué va a decir o no decir mañana en su Discurso de Nochebuena?  Sólo tiene dos salidas: echar a su padre a los lobos para salvarse él  y por tanto a la Monarquía o tratar de salvar a su padre arriesgando la Corona… pero la cosa está clara, diga lo que diga, elija el camino que elija, la NOCHEBUENA de este 2020 marcará su vida y su Reinado para los restos.

Julio Merino ( El Correo de España )