BATET CONTRA BATET: LA CRUZ DEL » PROCÉ » ESPAÑOL

La nueva presidenta, Meritxell Batet, más interesada en facilitar la investidura de Sánchez que en preservar el mínimo decoro institucional y el cumplimiento de la legalidad, permitió que algunos de esos eventuales socios no sólo esquivaran su acatamiento de la Constitución, sino que exhibieran su fidelidad a la República catalana que proclamaron unilateralmente y que hoy sienta en el banquillo del Tribunal Supremo a varios cabecillas.

No hay ni contrición ni propósito de enmienda. Seguros de que les saldrá gratis como a Macià en abril de 1931, a Companys en octubre de 1934 y nuevamente a este último en agosto de 1936.

Por si hubiera dudas, la cuarta autoridad del Estado, el nuevo presidente del Senado, Manuel Cruz, se permitió ayer sugerir sibilinamente que una «sentencia absolutoria» para los reos secesionistas «podría reconciliar todo».

Después del menosprecio de Batet al Tribunal Supremo, a cuenta de la suspensión de su condición de diputados a los presos independentistas, su colega perpetra esta ambigua injerencia en la independencia del Poder Judicial. De paso, sube la apuesta del PSC que hasta ahora había planteado la posibilidad del indulto, mientras Sánchez se hacía el sueco frente a las interpelaciones directas de la oposición y de la opinión pública.

Claro que Junqueras ya se había puesto campanudo al replicar que no aceptaba el indulto doblando la apuesta y el desafío. Es la cruz del procés separatista que sume en la indignidad y en el deshonor a importantes magistraturas del Estado. Nunca tan pocos hicieron tanto daño.

Francisco Rosell ( El Mundo )