De lo que quiero hablar hoy viene ya de lejos y es una situación que empezó apareciendo en la maldita y tan sacralizada transición y que con el tiempo de progresivo deterioro ha llegado a ser esto que hoy todos soportamos como parte de una sociedad narcotizada y borracha de idiotez.

Los herederos del franquismo se auto suicidaron dejando todo en manos de un rey traidor, putero y perjuro y de un político que manchó nuestra camisa azul, la de todos nosotros con sus acciones de derribo. Así empezó todo ¿Se acuerdan de aquel sábado Santo, no había otro día, que el «tahúr del Misisipi» legalizó el PCE? Después ya sabemos lo que ocurrió.

Una ignominia hasta llegar a un gobierno socialista que pasó del traje de pana a dejar España como un solar e institucionalizar un bipartidismo enriquecedor de políticos de cualquier pelaje y condición. La derecha, como siempre, con sus atávicos complejos y su cobardía endógena. De esos polvos estos lodos. Ahora me pongo yo y luego tú.

Quería recordar sucintamente esto para llegar después de tanto vaivén y zozobra, de tanta traición venenosa y de tanto robo a la imagen de una huida y de un bolso ocupando el escaño vacío de un Rajoy escondido en un local de la calle de Alcalá borracho de miedo y alcohol, siendo el culpable de poner en primera línea de la infamia el concepto de «bienestar animal» y además de la forma más burda y descarada.

Bienestar de una gentuza que no había soñado, ni en sus alucinaciones de porreros, con llegar a donde están y además hacer lo que les venga en gana para continuar en unos cargos y cobrando unos pastizales que marean a cualquier ciudadano que tenga dos ojos para ver y dos oídos para escuchar las ocurrencias de esta jauría de perros analfabetos.

Bienestar de un presidente que después de ser echado a patadas por los suyos se recicla y surge de sus cenizas para desde la cúspide del poder político y siendo un indigente mental gobernar entre el crimen de sus socios que lo sustenta mirando solo sus personales dádivas y la mentira que juega a favor de su estatus social agarrado a su sillón de millonario.

Bienestar de todos los amiguetes del cheposo y sus diferentes barraganas que, de mearse entre marihuana y chocolate en la Puerta del Sol, pasaron de repente por los votos de nuestra sociedad enferma, de ser unos parásitos en casa de sus papis a poder comprarse sus drogas con cargo a los presupuestos del estado.

No saben hacer la O con un canuto y están dejando nuestra patria como un erial. Se pasean por nuestro país con la ostentación y la seguridad de tener en su cartera varias tarjetas sin límite de gastos. Se regocijan los hijos de perra con la imagen descorazonadora, que a ellos les dibuja una sonrisa, de las inmensas colas del hambre y la miseria. Se ríen porque saben que esos de las colas les seguirán votando. 

Venezuela está muy cerca y ellos lo saben. El criminal y narco Maduro, antes de ser lo que es hoy, era conductor de autobús. Sin estudios y sin conocer un solo día de trabajo unos. Otra de cajera de Súper a ministra y así hasta engrosar las listas de atracadores que nos roban con el mayor descaro e indecencia.

Parásitos que viven a costa de todos nosotros afianzando su escandaloso bienestar animal.

Alejandro Descalzo ( El Correo de España )