Bipartidismo PSC-PSOE

La izquierda está feliz porque ha logrado -sin pasar por las urnas, que las carga el pueblo, o sea, el diablo- su único proyecto político, ideológico y moral: echar del Poder a eso que llaman la Derecha, no importa cómo, ni a qué precio, ni qué Derecha. Y el mismo coro podemediático que ayer despreciaba a Sánchez, hoy lo diputa mago recuperador del bipartidismo. Pero ¿qué es el bipartidismo para la izquierda?

Pues el PSOE en el Poder y el PP en la Oposición para siempre jamás. Lo de Felipe y Fraga, vamos. Y con mucho jamalají-jamalajá, imagen sobre imagen, se presumen eternos.No deberían, porque para que haya bipartidismo real hacen falta dos partidos que realmente se disputen el poder, y esos dos partidos son, hoy y siempre en esta izquierda enfeudada al nacionalismo desde hace décadas, el PSC y el PSOE, la negación disimulada y la afirmación limitada de España.

Aunque el Gobierno, técnicamente hablando, lo formen el PSOE y Mediaset, en términos políticos refleja de forma liliputiense (84 escaños) el equilibrio inestable con el PSC que quebró definitivamente con el golpe de Estado y algo que se olvida: la victoria de Ciudadanos sobre el tevetrismo de Iceta.Batet es un avatar de Iceta, más cerca de Torra que de Arrimadas. Su primer mensaje, “es urgente una reforma federal de la Constitución”, es un acto de sumisión al matón golpista que se fotografía con los terroristas de Terra Lliure, presume de que toda su familia es de los CDR, las SA del catanazismo y, como Artadi, dice que es “irrenunciable” ciscarse en la Ley.

Mientras Arrimadas se enfrentaba valerosamente a los CDR en Vic, Batet, una supremacista algo más disimulada que Torra no corría a su lado, sino que imploraba el pacto con los enemigos de España y la destrucción de la soberanía nacional, que ella también persigue. Así, es sólo cuestión de tiempo, no demasiado, que Ciudadanos vuelva por sus fueros. El PP no recuperará los votos que ganó Inés porque fue Rajoy el que puso a Torra, liquidó el 155 y abandonó a los catalanes españoles a cambio del apoyo del PNV a los Presupuestos.

¿Y los votos del PSC que migraron a Cs? ¿Volverán gracias a Batet y su idilio con los catanazis? Lo dudo. El bipartidismo PSC-PSOE se diluirá en las urnas. Cuanto más tarde, peor.

ojo: aunque España vaya mal, siempre nos queda Nadal.

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )