Visitará España estos días una delegación de la Eurocámara para interesarse por los más de 300 asesinatos etarras aún sin resolver, es decir de los que solo han dejado muertos y deudos.

Da vergüenza que andemos así a estas alturas, con casi un 40 por ciento de los crímenes de ETA en busca de autor y con las víctimas a la espera de recibir el amparo de la Justicia.

Por eso la visita es importante, porque vuelve a poner el foco en la gravedad de lo ocurrido y en la necesidad de que lo que ahora se conoce como ‘el relato’ no lo dicten ni los herederos políticos de ETA ni quienes buscan su blanqueamiento para pactar con ellos.

Si, de paso, con la visita se avanza en que progresen las causas por delitos de lesa humanidad contra algunos de los responsables, mejor que mejor.

El espectáculo del PSOE con la última filfa declarativa de Otegi ha sido lamentable, como lo es que Marlaska insista en acercar presos al País Vasco sin que ninguno de los beneficiados haya ayudado a esclarecer uno solo de esos crímenes.

ABC