Te leo todas las noches
y me sumerjo en tus letras,
devoro tus comas
y me sosiego en tus puntos apartes.

Me quedo quieta en tus puntos suspensivos
y me ahogo en tus exclamaciones.

Afanada recorro tus páginas,
hasta llegar al punto seguido.

Me deslizo lentamente
por tus sintagmas.

Y bebo sorbo a sorbo tus vocales…
ahora me aquieto en tu suspenso,
y arremeto sin pudor,
hasta el esperado punto final.

Feliz descanso y mucho ánimo.