Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje al río.

Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡ que ya mañana al descender al río
la que besaste llevará hermosura !.

Gabriela Mistral

Feliz descanso y mucho ánimo.