Voy a cerrar los ojos en voz baja,
voy a meterme a tientas en el sueño,
en este instante el odio no trabaja.

La voluntad suspende su latido,
y yo me siento lejos, tan pequeña,
que no pido nada, con tal de compartir apenas,
este universo que hemos conseguido,
por las malas y a veces por las buenas.

¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?.

Mi pesadilla es siempre el optimismo,
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda y es un abismo.
Por favor… no me lo digan cuando despierte.

Mario Benedetti

Feliz descanso y mucho ánimo.