La tarde declinaba
buscando lentamente
los pliegues de la noche.

Las gentes pasaban presurosas.
Todo en el mundo
cumplía su destino.

Sólo tú y yo
quedamos en sus bordes.

Mas, miré a mi costado, te busqué,
y ya no estabas a mi lado.

Liber Falco

Feliz descanso y mucho ánimo.