Mi alma tiene tristeza
de la lluvia serena,
tristeza resignada
de cosas irrealizables.

Tengo en el horizonte
un lucero encendido
y el corazón me impide
que corra a contemplarle.

¡Oh lluvia silenciosa
que los árboles aman
y eres sobre el piano
dulzura emocionante,
das al alma las mismas
nieblas y resonancias,
que pones en el alma
dormida del paisaje!

F.G. Lorca

Feliz descanso y mucho ánimo.