Nada igual a esta dicha,
de sentirme tan sola,
en mitad de la tarde
y en mitad del trigal.

Bajo el cielo de estío
y en los brazos del viento
soy una espiga más.

Nada tengo en el alma,
ni una pena pequeña,
ni un recuerdo lejano,
que me hiciera soñar…

Feliz descanso.