Muda y absorta, sola y errante,
ya en mí se cifra mi vida entera,
nadie se cuida, nadie se entera
de los suspiros, que al viento doy.

Ya no me queda ni un pecho amante,
que con sus penas mis penas junte,
ni un dulce labio que me pregunte…
De dónde vengo… ni adónde voy.

Feliz descanso y mucho ánimo