Hoy estoy aquí rendida,
miro el gris atardecer que llega,
con su tarde fría y serena.

Transitando entre el día y la noche,
ya paso el soleado día y muestra,
su belleza la tarde oscura.

De nubes grises y tonos dorados
iluminando con ráfagas fugitivas,
fijándome con su luz tenue.

Estoy rendida a su belleza
a su vida efímera y fugaz,
que habita en lo infinito,

Iluminarme con tu última penumbra,
y que tu frío, sea abrigo.

Feliz descanso y mucho ánimo.