Tenía que abrirse el cielo ante mí
y ver más allá,
para entender,
que corriendo debí salir
de aquel lugar.

Ahogándose mi alma estaba,
en la profundidad de tus tinieblas,
hay fuego en mis entrañas,
pero sentí que de frío,
tu alma tiembla.

Feliz descanso y mucho ánimo.