En brazos de la noche,
se guarda y perpetúa,
la promesa del día,
la prometida plenitud del día,
que cumple en sólo prometerse,
un don que nos inclina,
y nos fuerza, y nos basta.

Y a través de la noche,
desde el oscuro fondo de su entraña,
nos guía y acompaña,
heridos de esperanza,
al nuevo día.

Feliz descanso y mucho ánimo.